La Gran Barrera de Coral se mantiene fuera de la lista de 'en peligro'
Esfuerzos de conservación de Australia reconocidos por la UNESCO
La Gran Barrera de Coral de Australia ha logrado nuevamente evitar ser catalogada como 'en peligro' por la UNESCO. Esta decisión preliminar reconoce los esfuerzos del gobierno australiano en la preservación de este vasto ecosistema, aunque persisten preocupaciones sobre el blanqueamiento masivo que lo afecta. El sistema de arrecifes, el…

La Gran Barrera de Coral de Australia ha logrado nuevamente evitar ser catalogada como 'en peligro' por la UNESCO. Esta decisión preliminar reconoce los esfuerzos del gobierno australiano en la preservación de este vasto ecosistema, aunque persisten preocupaciones sobre el blanqueamiento masivo que lo afecta. El sistema de arrecifes, el más extenso del mundo, representa un alivio significativo para las autoridades de Canberra, quienes han trabajado arduamente para mantenerlo fuera de la lista de sitios en peligro. A pesar de la reciente exclusión, la ONU había manifestado una 'preocupación máxima' por el futuro del arrecife debido al cambio climático y la calidad del agua. Expertos de la ONU recomendaron previamente que el arrecife fuese incluido en la lista de Patrimonio Mundial en peligro de la UNESCO. Sin embargo, el Comité de Patrimonio Mundial, en su informe preliminar, destacó las medidas australianas para abordar estos desafíos, incluyendo la gestión sostenible de la pesca y la deforestación. Aun así, el informe resaltó la disminución de la cobertura de coral duro tras eventos de blanqueamiento en 2024 y 2025, advirtiendo sobre la capacidad del arrecife para recuperarse. La Gran Barrera de Coral, que se extiende por 2,300 kilómetros a lo largo de la costa de Queensland, es un destino turístico crucial, atrayendo a más de 2 millones de visitantes anualmente y generando más de 9,000 millones de dólares australianos para la economía. La Ministra de Turismo Adjunta, Nita Green, celebró la decisión de la UNESCO y reconoció el esfuerzo continuo para proteger este impresionante ecosistema. Australia deberá entregar un nuevo informe sobre los avances en su conservación en 2028, un paso crucial para la gestión del arrecife, que desde su inclusión en la Lista de Patrimonio Mundial en 1981, ha sido hogar de una rica biodiversidad. Sin embargo, seis eventos de blanqueamiento masivo desde 2016 han puesto en riesgo su salud, un fenómeno asociado al calentamiento del agua que expulsa las algas esenciales para los corales, dejándolos vulnerables.