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Costas de Costa Rica bajo presión: riesgos ambientales y sociales

Un informe revela desafíos en el desarrollo costero del país

Las costas de Costa Rica, extendiéndose por 1,016 kilómetros en el Pacífico y 212 kilómetros en el Atlántico, se destacan por su biodiversidad y atractivo turístico. Sin embargo, enfrentan una transformación rápida y desigual debido al auge inmobiliario y la gentrificación. Un informe del Programa Interdisciplinario Costero (PIC) del Instituto

Redaccion 1000N·4/7/2026
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Costas de Costa Rica bajo presión: riesgos ambientales y sociales

Las costas de Costa Rica, extendiéndose por 1,016 kilómetros en el Pacífico y 212 kilómetros en el Atlántico, se destacan por su biodiversidad y atractivo turístico. Sin embargo, enfrentan una transformación rápida y desigual debido al auge inmobiliario y la gentrificación. Un informe del Programa Interdisciplinario Costero (PIC) del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA) advierte que este modelo turístico está alterando las relaciones entre territorio, cultura y economía, afectando a las comunidades locales.

El informe, fruto de un esfuerzo colaborativo entre residentes, instituciones públicas, universidades y organizaciones sociales, destaca la presión sobre la tierra y la mercantilización del paisaje, lo que ha provocado desplazamientos sociales. Según Silvia Rojas, investigadora del PIC-Idespo, el objetivo es crear un documento accesible que traduzca preocupaciones en propuestas de acción. Resaltan las inquietudes de los residentes ante el crecimiento desmedido del sector hotelero, generando incertidumbre en la zona.

Entre las amenazas principales se encuentra la débil gobernanza. A pesar de un robusto marco legal ambiental, su aplicación es ineficaz. Redes criminales y corrupción crean un poder paralelo, especialmente en gobiernos locales. Aunque muchos proyectos cumplen con la ley, prevalecen la corrupción y el clientelismo, minando la cohesión social y la economía local. La gestión socioambiental también presenta debilidades, como la falta de actualización de mapas de cobertura boscosa, lo que complica la planificación y permite construcciones en zonas vulnerables. Estas dinámicas subrayan la necesidad de mejorar el control y seguimiento para proteger los recursos naturales y el bienestar de las comunidades costeras.