Auge de asistentes virtuales en medicina genera alerta de privacidad en Australia
Gobierno evalúa fortalecer regulaciones ante el incremento de su uso en consultas médicas
Asistentes virtuales de inteligencia artificial están revolucionando el ámbito médico, pero su creciente uso ha levantado preocupaciones sobre la privacidad de los datos de los pacientes. En Australia, el departamento de salud federal está considerando implementar salvaguardias más estrictas para esta tecnología, que ha ganado popularidad al facilitar la transcripción…

Asistentes virtuales de inteligencia artificial están revolucionando el ámbito médico, pero su creciente uso ha levantado preocupaciones sobre la privacidad de los datos de los pacientes. En Australia, el departamento de salud federal está considerando implementar salvaguardias más estrictas para esta tecnología, que ha ganado popularidad al facilitar la transcripción y resumen de conversaciones médicas. El uso de estos asistentes casi se ha duplicado entre los médicos australianos en los últimos 18 meses, alcanzando el 40% en noviembre de 2025, desde el 22% en agosto de 2024. Este incremento refleja el interés por reducir la carga administrativa en consultas, aunque también plantea riesgos significativos relacionados con la seguridad de los datos. Clasificados como 'dispositivos médicos' bajo la Ley de Bienes Terapéuticos, estos asistentes solo son regulados si cumplen un propósito terapéutico específico. Sin embargo, el control sobre su uso es limitado, lo que preocupa al departamento de salud. Algunos proveedores, al promocionar sus herramientas como no reguladas, podrían estar enviando información fuera del país sin el debido conocimiento de los usuarios. Además, se ha informado que ciertos proveedores han logrado aumentar los ingresos de los profesionales de la salud en un 30% sin necesidad de extender las horas de consulta, lo que podría impactar los costos del sistema de salud pública. Un grupo asesor de inteligencia artificial ha destacado que, aunque estas herramientas pueden mejorar la productividad y reducir el agotamiento de los clínicos, enfrentan limitaciones en calidad y precisión, afectando la seguridad del paciente y la integridad de los datos. La Dra. Elizabeth Deveny, directora ejecutiva de un foro de salud, ha subrayado que tanto consumidores como el gobierno comparten preocupaciones respecto a esta tecnología. El consentimiento informado es crucial, y el departamento de salud insiste en que los pacientes deben comprender claramente los beneficios y limitaciones antes de utilizar estos asistentes. La situación actual demanda un enfoque más riguroso y transparente para garantizar la privacidad y seguridad de los pacientes en el uso de inteligencia artificial en la atención médica.