Balanza comercial Argentina-Brasil: Déficit cae 66% en primer semestre
Disminución en importaciones y aumento en exportaciones equilibran comercio con Brasil
Argentina logró reducir significativamente su déficit comercial con Brasil en junio, alcanzando solo 40 millones de dólares, una mejora del 94% respecto al mismo mes del año anterior. Este avance se debe a un aumento en las exportaciones argentinas y a una notable baja en las importaciones automotrices. Durante el…

Argentina logró reducir significativamente su déficit comercial con Brasil en junio, alcanzando solo 40 millones de dólares, una mejora del 94% respecto al mismo mes del año anterior. Este avance se debe a un aumento en las exportaciones argentinas y a una notable baja en las importaciones automotrices.
Durante el primer semestre, el déficit acumulado fue de 993 millones de dólares, reflejando una caída del 66% comparado con los 2,947 millones de dólares del mismo periodo anterior. Este cambio se atribuye a un incremento del 16.9% en las exportaciones y una disminución del 18.1% en las importaciones totales. Destaca una reducción de 374 millones de dólares en las importaciones automotrices, significando un ajuste del 27% en este sector.
La tendencia a la baja en las importaciones se ha mantenido durante ocho meses consecutivos, con una caída del 18.1% en junio frente al año anterior. El sector automotriz sufrió una contracción notable, con bajas en las compras de vehículos de carretera, transporte de mercancías y pasajeros. Esta contracción se debe a un sobreabastecimiento local y una diversificación de proveedores hacia China y otros países fuera del Mercosur.
Por otro lado, las exportaciones argentinas en junio sumaron 1,285 millones de dólares, un aumento del 16.9% anual y un crecimiento del 3.6% en el semestre. El sector petrolero-petroquímico lideró este incremento, con un impresionante crecimiento del 4,285% en envíos de aceites crudos de petróleo y un 105.2% en polímeros de etileno.
El sector automotriz mostró un comportamiento mixto en exportaciones, donde las ventas de vehículos de pasajeros cayeron un 23.3%, pero las de transporte de mercancías aumentaron un 21.5%. A pesar de estos avances, la demanda automotriz en Brasil sigue afectada por la inflación y altas tasas de interés, lo que podría influir en las futuras relaciones comerciales entre ambos países.