Cinder City ajusta sus requisitos de hardware tras controversia
El juego reduce la memoria RAM necesaria ante las críticas de la comunidad
Cinder City, un prometedor shooter en tercera persona ambientado en un Seúl futurista, ha sido el centro de un intenso debate debido a sus inicialmente elevados requisitos de hardware. La recomendación de 64 GB de RAM en su ficha de Steam causó revuelo entre jugadores y expertos, especialmente en medio…

Cinder City, un prometedor shooter en tercera persona ambientado en un Seúl futurista, ha sido el centro de un intenso debate debido a sus inicialmente elevados requisitos de hardware. La recomendación de 64 GB de RAM en su ficha de Steam causó revuelo entre jugadores y expertos, especialmente en medio de una crisis global de hardware que ha encarecido componentes esenciales. La cifra, considerada sin precedentes en la industria, sorprendió a una comunidad acostumbrada a utilizar 16 GB de RAM para configuraciones estándar y hasta 32 GB para experiencias avanzadas. El anuncio original de los desarrolladores NC y Big Fire Games fue recibido con escepticismo, dado que la actualización de hardware supone un desafío económico significativo para muchos usuarios. En respuesta a la polémica, los desarrolladores han corregido la ficha de Steam, estableciendo ahora 32 GB como el requisito tanto mínimo como recomendado. Este ajuste se acompaña de una modificación en la tarjeta gráfica sugerida, que ha pasado de una NVIDIA GeForce RTX 4060 a una RTX 4070, indicando un proceso de evaluación continua de las necesidades del título. La situación de Cinder City refleja un fenómeno común en la industria: los requisitos técnicos inflados durante las fases de desarrollo iniciales, que se ajustan conforme se optimiza el juego. No obstante, plantea la preocupación sobre la creciente barra de entrada que estos requisitos representan para los jugadores, en un contexto de precios ascendentes de hardware. La comunidad gamer espera que las cifras finales consideren no solo la calidad visual del juego, sino también la accesibilidad económica de sus usuarios.