Van Morrison y el blues brillan en el Festival de Jazz de Barcelona
El León de Belfast reafirma su vigencia ante miles de entusiastas
Van Morrison y el blues reafirmaron su relevancia en el Festival de Jazz de Barcelona. La carrera de Van Morrison, que abarca seis décadas y una impresionante discografía de casi cincuenta álbumes, se manifestó en el 58.º Festival de Jazz de Barcelona, donde el artista norirlandés no solo celebró su…
Van Morrison y el blues reafirmaron su relevancia en el Festival de Jazz de Barcelona. La carrera de Van Morrison, que abarca seis décadas y una impresionante discografía de casi cincuenta álbumes, se manifestó en el 58.º Festival de Jazz de Barcelona, donde el artista norirlandés no solo celebró su propia vigencia, sino también la del blues. Ante más de 3,000 entusiastas que llenaron el Auditori del Fòrum, Morrison ofreció un concierto de más de hora y media, repleto de himnos y joyas de su repertorio. A las ocho de la tarde, el artista eligió 'Deep Blue Sea' como apertura, dando paso a una secuencia que incluyó 'Kidney Stew Blues' y 'Rock Me Baby', rindiendo homenaje a leyendas del género como John Lee Hooker, Eddie Vinson y B.B. King. Esta selección no solo representaba un vistazo a su próximo álbum, 'Somebody Tried To Sell Me A Bridge', en el que reinterpreta a grandes figuras del blues, sino que también afirmaba que el León de Belfast sigue en la lucha y no se detiene a contemplar el pasado. Morrison, acompañado de talentosos músicos como Matt Holland en trompeta, Richard Buckley en saxofón y Bobby Ruggiero en batería, dedicó más de dos tercios de su actuación a su reciente trabajo y a 'Remembering Now', su álbum de 2025. Temas como 'Down To Joy', 'Back To Writing Love Songs' y 'If It Wasn't for Ray' fueron interpretados con una combinación de versos y solos de armónica y saxofón, mientras el artista se mantenía en su característico estilo de reserva, ocultando su rostro tras unas gafas de espejo y un sombrero. A lo largo de la velada, Morrison intercaló su voz poderosa y sensible, que se mantiene intacta a tan solo dos meses de cumplir 81 años, con los arreglos de guitarra, teclado y batería, en un ambiente donde cada nota debía ser ejecutada con precisión. Fiel a su naturaleza, el artista prefirió comunicarse a través de su música, evitando la interacción verbal con el público, incluso durante los breves intervalos entre canciones. Las sofisticadas melodías de 'Ain't Gonna Moan No More' anticiparon un medley que incluyó 'Goin' Down Geneva' y 'Brand New Cadillac', culminando en un rock and roll clásico que hizo vibrar al público y los llevó a aplaudir al ritmo de la batalla entre saxofón y trompeta. En la recta final del concierto, Morrison accedió a satisfacer a sus seguidores con la interpretación de 'Early In The Morning' del álbum 'How Long Has This Been Going On' de 1995, así como 'Moondance' de su disco homónimo de 1970 y 'Real Real Gone', un tema de 1990 incluido en 'Enlightenment'. Cada repetición del estribillo fue celebrada con entusiasmo por el auditorio. Con la energía aún palpable, un 'Thank you, muchas gracias' resonó en el auditorio, que se mantuvo de pie durante la interpretación de 'Gloria', una obra maestra que ha sido elevada a la cultura popular por artistas como Patti Smith y The Doors. Este clásico sirvió como el cierre perfecto para su actuación, mientras la banda continuó interpretando la melodía durante más.