Cinder City ajusta requisitos de RAM tras controversia
Desarrolladores corrigen especificaciones iniciales tras reacciones del público
Cinder City ha reavivado el debate sobre los crecientes requisitos técnicos en videojuegos para PC, tras una recomendación inicial de 64 GB de RAM en su ficha de Steam. Esta cifra sin precedentes ha suscitado inquietudes, especialmente en un contexto de escasez y precios elevados de hardware. La propuesta rompía…

Cinder City ha reavivado el debate sobre los crecientes requisitos técnicos en videojuegos para PC, tras una recomendación inicial de 64 GB de RAM en su ficha de Steam. Esta cifra sin precedentes ha suscitado inquietudes, especialmente en un contexto de escasez y precios elevados de hardware. La propuesta rompía con los estándares actuales, siendo recibida con escepticismo dado que la actualización de hardware representa un desafío económico para muchos. Ante el revuelo, Big Fire Games y la editora NC aclararon que el requerimiento de 64 GB fue un error. Ahora, la recomendación es de 32 GB, tanto para mínimos como recomendados, superando aún la norma en la mayoría de los títulos actuales. Las especificaciones publicadas correspondían a una versión en desarrollo, comúnmente inflada por falta de pulido técnico, esperando ajustes antes del lanzamiento final. Hasta el momento, no se ha anunciado la fecha de estreno ni los requisitos definitivos. Además, se modificó la recomendación de tarjeta gráfica de una NVIDIA GeForce RTX 4060 a una RTX 4070, indicando que el equipo de desarrollo sigue evaluando necesidades reales. El aumento de precios de memoria RAM agrava la preocupación por requisitos elevados en nuevos lanzamientos, reflejando ajustes técnicos habituales, pero también alimentando la inquietud sobre la tendencia de elevar barreras de entrada para jugadores en tiempos de crisis de hardware. La editora sugiere que los requisitos podrían disminuir con optimización, aunque no descartan cifras elevadas según la experiencia del juego. La situación refleja la preocupación de la comunidad por el incremento constante en necesidades técnicas, muchas veces sin un avance proporcional en calidad visual o jugable.